
La empresa japonesa lamentó el hecho de no poder alcanzar el próximo año un nuevo récord de ventas como se había propuesto en los últimos meses. Esto se debe a la baja en ventas que se ha producido en el último tiempo en el mercado internacional. Igualmente ya se han trazado otros proyectos como hacer crecer el nombre de la marca en industrias emergentes como la brasileña.
La subida en los precios de elementos fundamentales en la industria automóvil como el petróleo, el acero y otras materias primas, junto con las constantes bajas en la comercialización de vehículos en Japón, Estados Unidos y Europa, han hecho que las previsiones de ventas pasaran de los 10,4 millones de unidades a los 9,7.
El límite de los 10 millones de unidades vendidas en un solo año por una empresa automóvil nunca fue superado, aunque en numerosas ocasiones la norteamericana General Motors rozó esa cifra, cosa que se ha complicado en el último tiempo debido a la fuerte competencia con las compañías asiáticas, mucho más inclinadas al ahorro de combustible.
De todas formas, de cumplirse las previsiones de la venta de 9,7 millones de unidades en el próximo año, Toyota estaría percibiendo un aumento en este rubro de alrededor del 2,1%, equivalente a unos 200.000 automóviles. Además, según informó la empresa, de aquí a finales de 2009, serán lanzados al mercado un total de 18 nuevos modelos que esperan puedan contribuir a la mejora en las ventas.












