Skoda intenta disimular un poco la imagen de furgoneta de su nueva versión del modelo Roomster. Se trata del Roomster Scout, una nueva versión del monovolumen de la firma checa que pretende tener aires de aventurero.
No es fácil encontrarle competidores al Roomster Scout: definitivamente es un vehículo que se sale un poco de las categorizaciones posibles. Sin embargo, podríamos decir que se inscribe en el segmento de los monovolúmenes pequeños como el Nissan Note, el Renault Grand Modus, el Citroën C3 Picasso e incluso el Opel Meriva.
Exteriormente hay que mencionar que el color negro es un detalle estético distintivo de esta versión: barras de techo, molduras que perfilan la parte baja de la carrocería y las que se añaden en las puertas son de este color, al igual que los paragolpes (no en su totalidad). Las llantas son de 17 pulgadas con neumáticos de 205/40.
El negro de afuera no perjudica la luminosidad interna. De hecho los generosos cristales (incluido el techo) permiten una muy buena iluminación en el habitáculo que crea una atmósfera de amplitud. Los asientos delanteros son cómodos, aunque les falta algo de espacio, mientras que detrás las butacas son algo estrechas, duras y con respaldo corto, aunque cabe mencionar que en esta fila los asientos son individuales y se pueden desmontar para adaptarse a las necesidades del usuario (quitándolos todos se amplía la capacidad de carga del maletero de 480 litros a 1.810).
Esta versión está disponible en una sola motorización: un propulsor 1.9 de 105 CV, con inyección directa por raíl común. Este motor garantiza un consumo medio de 4,7 l/100 km
Su precio, 19.300 euros.
Fuente: coches















