El monovolumen Mazda5 es uno de los compactos con el chasis más deportivo del mercado. Hoy te presento la versión que equipa el motor a gasolina 2.0 que, si bien consume más que su variante diesel 1.6 CRTD, es más silencioso y ofrece prestaciones superiores.
Por fuera el Mazda5 se destaca por un diseño bastante atractivo y, como siempre, que derrocha deportividad. Un frontal muy dinámico con una gran entrada de aire y unos grupos ópticos estilizados son prueba de ello.
Por dentro encontramos un espacio bien distribuido y una gran sensación de calidad. El aire deportivo sigue presente en el interior donde los detalles han sido cuidados al máximo como es el caso del tamaño y posición de la palanca de cambios que propician un uso muy cómodo y agradable. La capacidad de carga varía según la cantidad de plazas: 112 litros para la versión de siete plazas, 462 para la de cinco y 1.485 para la de dos.
El motor es el más potente de toda la gama: un 2.0 a gasolina con una potencia de 150 CV. Se trata de un propulsor con dos árboles de levas en culata, 4 válvulas por cilindro, inyección directa y sistema de admisión variable. Con esta mecánica logra una velocidad máxima de 194 km/h, acelerando de 0 a 100 km/h en 11 segundos. Su registro de consumo medio es de 7 l/100 km y sus emisiones homologadas en 159 gr/km de CO2.
Fuente: coches















