
Según publicó hace unos días el periódico The Wall Street Journal, estas empresas estarían solicitando la intervención estatal para favorecer sus producciones con préstamos de alrededor de 50 millones de dólares, como parte de un plan de estímulo para el desarrollo de nuevos automóviles que economicen combustible, los más pedidos por el público.
Esta publicación señala que ya el año pasado estos fabricantes, los denominados tres grandes de Detroit, recibieron una ayuda económica de 25 millones de dólares, que aún no fue devuelta ni siquiera en parte debido a las continuas bajas en el mercado del consumo de automóviles, como también reconoció un vocero de General Motors a la prensa.
En este contexto de por sí preocupante, los avances de mercado obtenidos por los estudiosos del mismo no revelan datos alentadores, ya que la industria automotriz seguiría en pleno descenso los próximos meses. Recordemos que en el segundo trimestre del año, GM y Ford tuvieron pérdidas por alrededor de 25 millones de dólares, y se vieron obligadas a negar estar al borde de la insolvencia.
Por otra parte, los dos candidatos a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama y John McCain, se mostraron a favor de proveer ayuda financiera a estas compañías en caso de ser electos el próximo 4 de Noviembre. Se destaca este aspecto ya que el estado de Michigan, sede de gran parte de la industria automotriz y castigado duramente por las últimas crisis económicas que azotan al país, será clave en los próximos comicios para la elección del nuevo máximo mandatario norteamericano.
Fuente: Terra | Imagen: Motor Adictos












