
La grave crisis financiera mundial que se ha desatado en los últimos meses ha traído consecuencias irreversibles sobre muchas de las industrias que suelen movilizar a países enteros, y la del automóvil no estuvo exenta de estos inconvenientes. De hecho, según datos relevados en los últimos días pudo saberse que la matriculación de coches nuevos cayó alrededor del 30% en el último año.
Esto datos son si se realiza una comparación directa entre el 2008 y 2007, aunque la situación se torna más dramática si la misma se lleva a cabo entre el mes de diciembre último y el de hace dos años, momento en que la diferencia se torna realmente irrecuperable, ya que estamos hablando de cifras que bordean el 50% del total de ventas de automóviles.
El del último año significó para España, el peor retroceso de su historia en lo que refiere a la matriculación de nuevos vehículos, ya que apenas se superó el millón de unidades vendidas en ese tiempo, cuando lo normal durante el último lustro al menos era estar cerca del millón y medio de vehículos solicitados, una estadística que marca a las claras como se encuentra el panorama mundial del sector hoy en día.
Además, entre otros datos salientes que pudieron recavarse gracias a la información suministrada por las asociaciones de fabricantes y la de vendedores de automóviles, es que los vehículos diesel han perdido algo de terreno respecto de los de gasolina, tendencia contraria justamente a la que se había mostrado durante la mayor parte del año pasado.
Fuente e Imagen: El periódico












