Hay muy pocos automóviles en todo el mundo que puedan presumir de haber alcanzado medio siglo de vida, y menos aún que lo hayan hecho de la forma en la que el Mini se ha asentado entre nosotros.
Lo ha hecho como un símbolo distintivo de la sobriedad y la elegancia de un vehículo pequeño que ha trascendido no sólo las fronteras de los distintos países donde se comercializa, sino también la barrera del tiempo.
De hecho, ante la expectativa que genera en el mundo entero el aniversario del lanzamiento del primer Mini, sus fabricantes dispondrán en el mercado de dos nuevas versiones, llamadas Mayfair y Caydem, de colores chocolate y blanco respectivamente.
Alec Issignois fue su creador hace 50 años y desde entonces la fama y la aceptación que el Mini ha tenido en el mundo entero no ha dejado de crecer, superando crisis y pruebas de todo tipo durante todo este tiempo.
Los principales actos conmemorativos serán llevados a cabo en la ciudad inglesa de Birmingham durante el próximo mes de agosto, en el marco de una nueva edición de la Internacional Mini Meeting, que si hasta ahora venía siendo un récord de asistencia, amenaza con romper en esta oportunidad con todos los establecidos.












