
Este nuevo y pequeño modelo de la empresa alemana será mostrado oficialmente en el Salón del Automóvil de Los Ángeles, próximo a inaugurarse dentro de dos semanas, y el cual se destacará por una característica muy especial. La misma es que el Mini E, como ha sido denominado, tendrá propulsión eléctrica, adaptándose de esta manera a un problema creciente como el del combustible.
Este vehículo tiene apenas 204 CV y puede llegar a circular hasta un máximo de casi 250 kilómetros ininterrumpidamente, esto es decir, sin ser cargada su batería en ese lapso de espacio. El problema es que para ubicar el motor, bastante potente para un automóvil eléctrico, los fabricantes han tenido que sacrificar la segunda tanda de asientos, por lo que el espacio en el interior de este Mini es para sólo dos pasajeros.
Además, hay que remarcar que por su excentricidad, sólo se construirán por el momento 500 unidades de este vehículo, las cuales serán por distribuidas por los Estados Unidos, en diversas sedes. En realidad, debe tomarse al Mini más como un experimento de BMW a largo plazo que como la búsqueda de un éxito en el mercado actual.
En cuanto a los elementos relacionados con la emisión de CO2, la misma directamente no existe en el Mini, que contribuye al ahorro gracias a la ausencia de gastos en combustible y además cuenta con un andar mucho más silencioso que el de los automóviles convencionales.
Fuente: Planeta Coches | Imagen: Mundo BMW












