Nos encontramos con un tipo de coche, quizás todavía no muy desarrollado, pero que seguramente con el empuje que tendrán dentro de poco las energías renovables, será muy demandando en el futuro. Es un coche eléctrico.
La marca Berlier, antes de dedicarse a la fabricación de baterías eléctricas, construyó un pequeño coche impulsado por energía eléctrica. Su público objetivo eran niños y lo que buscaba sobre todo era seguridad en la conducción.
Después de ser exhibido en una feria de juguetes, y por desarrollos posteriores el Buggy F 85, que contaba con 49 cc. y una velocidad de 25 kilómetros a la hora, fue exportado a 48 países.
De esas evoluciones ha nacido el Divine II, que cuenta con un motor diesel Yanmar, un sistema de refrigeración líquido y una cilindrada de 523 cc. En una pequeñas dimensiones tendremos una opción para aquellos que poseen la licencia de ciclomotor y desean una opción más segura en la misma cilindrada.












